¿Se imagina que usted viera cada vez que su perro ladra círculos de
colores, que chisporrotean ante sus ojos durante un segundo y luego
desaparecen como unos diminutos fuegos artificiales?.
Esto les ocurre a
las personas que padecen una anomalía de la percepción llamada
sinestesia: cuando oyen, ven lo que oyen; o cuando tocan, oyen lo que
tocan
A
veces, los sentidos no tienen sentido, o tienen otro sentido. Para
algunas personas, las cifras son colores, o la música tiene tacto, o el
sabor aparece con formas geométricas. Esta anomalía de la percepción se
llama sinestesia, y según parece afecta a una de cada 2000 personas,
mayoritariamente mujeres, que, además, suelen tener una memoria
excepcional.
